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viernes, 12 de junio de 2009

Preguntas frecuentes si quieres ir al psicólogo

¿Qué es la psicología?

La psicología es la ciencia que estudia la conducta de los individuos y sus procesos mentales, y abarca todos los aspectos del comportamiento humano.
Existen distintas escuelas o teorías dentro de la psicología que enfocan sus esfuerzos en distintos aspectos de ésta: Cognitivo-Conductual, Psicodinámica, Humanista, etc.
La psicología desarrolla métodos efectivos acerca de cómo pueden cambiar las personas su comportamiento si lo desean, ayudándoles a reducir el sufrimiento, a aprender habilidades nuevas, y a conocerse mejor a sí mismos.


¿Qué es un psicólogo?

Un psicólogo es una persona que tiene un título profesional en Psicología y que ejerce la práctica de la misma, para esto debe poseer el grado académico de Licenciado en Psicología y haberse colegiado en el Colegio Oficial de Psicólogos de la jurisdicción donde ejerce.
Los psicólogos son expertos del comportamiento humano, y lo estudian en sus diferentes ámbitos desde un enfoque científico; también son los únicos capacitados para aplicar terapia psicológica, y las distintas estrategias y técnicas que están contrastadas por la investigación. El psicólogo da apoyo y asesora a personas individuales, familias, grupos e instituciones.
Los psicólogos deben seguir un comportamiento ético en la práctica de su profesión (ver código deontológico del psicólogo).


¿Necesito ayuda psicológica?

La búsqueda de ayuda psicológica es una elección individual. En otras palabras, es la propia persona la que debe decidir si acudir o no al psicólogo, y el momento en que hacerlo. Los psicólogos no buscamos a nuestros pacientes, esperamos a la persona esté preparada para dar ese paso.

La gente acude a psicoterapia por muchas razones. Algunos buscan orientarse con respecto a cambios inesperados en sus vidas (la pérdida de un ser querido, divorcio-separación, una enfermedad o problemas de relaciones interpersonales, etc.); otros acuden cuando tienen preocupaciones y problemas que provocan dolor emocional (depresión, adicciones, pobre imagen de sí mismo/a, trastornos en la alimentación, problemas de ansiedad, dificultad en la toma de decisiones, etc.); también se suele acudir cuando se ha seguido un tratamiento con psicofármacos y los problemas persisten, se han agravado, o no se percibe efectividad por medio de estos tratamientos;
mientras otros buscan un proceso de autoexploración y crecimiento personal. Cuando se ven avasallados por culpas, dudas, ansiedades ó desesperanza, la terapia puede ayudar.

La psicoterapia provee apoyo, habilidades para la resolución de problemas, y mejores defensas para problemas emocionales como la depresión, ansiedad, baja autoestima, problemas interpersonales, problemas de la infancia sin resolver, duelo, manejo del estrés, problemas de la autoimagen corporal, bloqueos creativos, etc.

A lo largo de la vida, nos enfrentamos con situaciones que nos hacen sufrir, muchos de estos momentos los podemos superar solos, con la ayuda de la familia, la pareja, los amigos. Pero hay veces que el problema nos supera, que no somos capaces por nuestros propios medios de salir del sufrimiento. En esos momentos es muy acertado pedir ayuda psicológica, con la cual podamos adquirir nuevas alternativas, nuevas perspectivas, y que nos podría ayudar a aprender nuevos recursos y habilidades para afrontar la situación de una manera diferente.


¿Cómo puedo saber si me puede ayudar un psicólogo?

La psicoterapia es un proceso complejo, pero sustancialmente podemos definirla como una relación de ayuda donde se crea una ambiente colaborativo y de confianza entre el terapeuta y el cliente, enfocado a la solución de los problemas emocionales, en que se dirige y estimula el cambio de comportamientos, pensamientos y emociones, a través del aprendizaje y práctica de diversas técnicas y procedimientos clínicos basados en la investigación científica.

Tras el primer encuentro con el profesional se puede saber con cierta seguridad si puede ser de ayuda. Lo primero que hay que valorar es si uno se siente confiado/a con él/ella. Desde luego, esto no significa que tenga que convertirse en un amigo ni en una especie de confidente; esto no sería una relación profesional, pero es fundamental sentirse respetado en su individualidad y sus opiniones. Es importante confiar en el terapeuta, puesto que de no ser así, se puede tender a ocultar información importante, no implicarse lo suficiente en el proceso o abandonar prematuramente el tratamiento.


¿Qué beneficios puedo obtener de acudir a un profesional de la psicología?

Hay varios beneficios que se pueden obtener al acudir con un profesional de la psicoterapia. Muchas veces ayuda el simple hecho de hablar con alguien que tenga la habilidad de escuchar y comprender sin juzgar. El psicólogo puede ofrecer una perspectiva fresca y neutral sobre un problema difícil, o ayudarle a poner las cosas en perspectiva. Mucha gente encuentra en el terapeuta un gran apoyo para el crecimiento personal, para mejorar las relaciones interpersonales, las relaciones familiares, o sencillamente para hacer los problemas de la vida más llevaderos.

Los beneficios de la terapia dependen en gran medida en cómo se implique en el proceso, y ponga en práctica lo aprendido en las sesiones. Algunos de estos beneficios pueden incluir:

  • Obtener un conocimiento más profundo de su propia persona; sus metas y sus valores.
  • Desarrollo de habilidades para mejorar sus relaciones interpersonales.
  • Encontrar soluciones para los problemas o preocupaciones que le llevaron a buscar ayuda psicológica.
  • Encontrar nuevas formas de lidiar con el estrés y la ansiedad.
  • Manejo de ira, depresión y otras presiones emocionales.
  • Mejora de las habilidades de comunicación - aprender cómo escuchar a los demás, y lograr que los demás lo escuchen.
  • Deshacerse de hábitos no saludables - romper con viejas conductas y desarrollar nuevas.
  • Descubrir nuevas formas de resolución de problemas.
  • Mejorar su autoestima y su autoconfianza.

¿La terapia es absolutamente confidencial?

En general, si.
Sin embargo existen algunos limitantes a esta regla, como lo son:
  • Consentimiento expreso del cliente.
  • Cuando dicha evaluación o intervención ha sido solicitada por otra persona - jueces, profesionales de la enseñanza, padres, empleadores, o cualquier otro solicitante diferente del sujeto evaluado-.
  • Violaciones de los derechos humanos, malos tratos o condiciones de reclusión crueles, inhumanas o degradantes de que sea víctima cualquier persona y de los que tuviere conocimiento el psicólogo en el ejercicio de su profesión.
  • Si un cliente tiene intención de dañarse a sí mismo. El terapeuta hará todo lo posible para obtener su cooperación en asegurar su seguridad.

¿Qué tengo que preguntar al psicólogo?

Al acudir a un psicólogo, está adquiriendo un servicio profesional. Por eso conviene estar bien informado de una serie de cuestiones formales y de procedimiento. No tema preguntar al psicólogo sobre los siguientes temas, tal y como lo haría a cualquier otro profesional que le prestase cualquier tipo de servicio:
  • Tipo de terapia y efectividad de la misma, duración aproximada, etc.
  • Experiencia y formación del psicólogo, especialización, número de colegiado, etc.
  • Honorarios y forma de pago.
  • Periodicidad de las sesiones y duración de las mismas.
  • Confidencialidad y normas deontológicas.

¿Qué debo esperar de las primeras visitas?

La primera visita sirve de toma de contacto. Como se ha indicado en otra pregunta frecuente (¿Cómo puedo saber si me puede ayudar un psicólogo?), es en esta sesión en la que sabremos si el psicólogo nos puede ayudar.
También, durante esta primera visita, el psicólogo tomará contacto con el problema, haciéndole preguntas sobre su vida, trabajo, relaciones, etc. con el objetivo de formular una hipótesis inicial sobre las causas y las posibles soluciones.

Las siguientes sesiones se dedican a la evaluación del problema, mediante entrevistas, cuestionarios, autorregistros y otros métodos. Este proceso de evaluación suele durar entre 3 y 5 sesiones, dependiendo del problema.

Es importante tratar de ser lo mas sincero y objetivo posible, esforzarse en hacerse comprender. El psicólogo irá haciendo resúmenes de la información que se le da, y a partir de estos datos diseñará las estrategias a seguir, explicando claramente la naturaleza del problema y la efectividad de los tratamientos que se van a utilizar.

Hay que destacar que la psicoterapia no consiste en únicamente hablar, sino en aprender formas efectivas de afrontar los problemas que deben ponerse en práctica entre sesiones. El clínico dirige técnica y humanamente este proceso, pero es el cliente el que lo aplica a su propia vida.


¿Qué debo esperar del curso de la terapia?

Es en esta fase en la que el psicólogo enseña al cliente estrategias concretas para afrontar los problemas y superarlos, en función del tipo de problema y la evaluación realizada.

Se trata de un trabajo progresivo de aprendizaje paso a paso en que la persona empieza a aplicar a su vida cotidiana lo que aprende en las sesiones, aunque puede ser necesaria una ayuda directa en situaciones especiales. También puede ser necesario contar con la colaboración de alguna persona próxima al cliente, como la pareja o algún familiar, siempre con el permiso expreso del cliente. Es muy importante el esfuerzo personal y la dedicación de tiempo al trabajo terapéutico para que éste sea efectivo. Un tratamiento psicológico, aunque puede ser muy variable, suele durar entre 2 y 10 meses.

Cuando la persona empieza a aplicar con destreza aquello que ha aprendido en diversas situaciones, y el problema va desvaneciéndose, el psicólogo empezará a distanciar progresivamente las citas. El objetivo de todo tratamiento psicológico es que la persona se convierta en su propio terapeuta y sea capaz de afrontar los problemas con éxito sin necesitar el apoyo de nadie, creando confianza en uno mismo y seguridad.

Esta fase de seguimiento es útil para que la persona compruebe por sí misma que puede superar los problemas, y para resolver dudas sobre el futuro, previniendo posibles situaciones problemáticas y cómo afrontarlas. Aquí termina el tratamiento, pero el aprendizaje continúa, porque siempre van a haber oportunidades de practicar lo aprendido, y seguir madurando con la experiencia.


¿Qué diferencia hay entre un psicólogo y un psiquiatra?

Psicología y Psiquiatría suelen ser homologadas, confundidas, o solapadas debido a que una de las ramas de la Psicología, la Psicología Clínica, aborda el fenómeno de la salud mental al igual que la Psiquiatría. Este error se debe al desconocimiento de ciertos aspectos de ambas ciencias, entre los que se cuentan:

Un psiquiatra es un médico, y por lo tanto tiene una formación y una visión biomédica de los problemas emocionales, que es distinta a la que tiene un psicólogo. Por desgracia, y a pesar de la evidencia científica disponible, la psiquiatría actual sigue defendiendo un reduccionismo extremo de los problemas de la vida a meros procesos biológicos que acompañan a los síntomas y dificultades de las personas, y a veces tiende a verlos como la causa casi exclusiva de los mismos o bien como enfermedades del cerebro.

Consecuentemente con ello, la estrategia principal de tratamiento que utiliza son los fármacos, que utilizados de forma racional y justificada (es decir, en enfermedades con indicaciones expresas: esquizofrenia, psicosis maníaco-depresivas, epilepsia, etc.) , pueden aliviar el sufrimiento en gran medida y por ello, hay que tener en cuenta sus posibilidades.

Pero, en la mayoría de problemas emocionales y de conducta (ansiedad, depresión, bulimia etc), tienen un grave inconveniente: la persona que los toma no aprende absolutamente nada que le ayude a afrontarlos (a menos que reciba un tratamiento psicológico) , por lo que no es infrecuente que haya recaídas al abandonar las pastillas, lo que sucederá tarde o temprano, en muchas ocasiones por los efectos secundarios o porque no hay ningún efecto positivo (atribuible al fármaco) tras meses o años de tomarlas.

Muchos psiquiatras abogan por los tratamientos combinados psicológico-farmacológico, lo que puede ser útil en ocasiones, pero en muchas otras el fármaco interfiere en la recuperación de la persona impidiendo que el tratamiento psicológico funcione, por lo que su función muchas veces consiste en retirar progresivamente los fármacos y dejar que el psicólogo haga su trabajo.

viernes, 5 de diciembre de 2008

¿Qué quiere decir "eficacia del tratamiento"?

Cuando una persona busca ayuda psicológica, necesita información sobre las distintas alternativas de tratamiento por las que puede optar, para así tomar una buena decisión, ya sean estas opciones psicodinámicas (psicoanálisis, psicoterapia psicoanalítica, terapia psicodinámica focal y estratégica, psicoterapia psicodinámica vincular, psicoterapia de grupo y terapia psicoanalítica de pareja y familia), experienciales y constructivistas (análisis existencial, terapia centrada en el cliente, terapia gestáltica, focusing, bioenergética, psicodrama, análisis transaccional, PNL, tratamientos constructivistas y tratamientos sistémicos), cognitivo-conductuales y psicofarmacológicos. La información se puede conseguir por diferentes vías como conocidos que hallan pasado por el mismo problema, Internet, libros sobre el tema, etc., pero la más fiable siempre será la que le aporte su psicólogo.







COMPONENTES DE LA EFICACIA
SIGNIFICADO






Especificidad
¿Qué síntomas mejoran?

Intensidad
¿Cuánto mejoran los síntomas?

Plazo
¿Cuánto tarda en comenzar la mejoría?

Duración a corto plazo
¿Dura el efecto terapéutico mientras el tratamiento se mantiene?

Duración a largo plazo
¿Continúa el efecto tras la interrupción del tratamiento?

Costes
Rechazos, efectos secundarios y abandonos

Interacciones
¿Cómo interactúa con otros tratamientos?

Balance
¿Cuáles son las ventajas e inconvenientes en relación con otros tratamientos disponibles?







Por último, el énfasis actual en los costes y los beneficios -en un sentido amplio- de cualquier terapia o tratamiento ha dado un gran realce al concepto de eficiencia terapéutica, que se refiere al logro al menor coste posible de los objetivos clínicos. En otras palabras, la eficiencia consiste en la efectividad de un programa en función de sus costes. Quizá por ello han cobrado hoy tanto auge las psicoterapias breves o, desde una perspectiva cognitivo-conductual, las técnicas de autoexposición o los manuales de autoayuda, que tienden a abaratar y a hacer más accesible el tratamiento.

Fuentes: Vallejo Pareja, Miguel A., "Manual de terapia de conducta", Dykinson, 1998

martes, 15 de julio de 2008

¿qué es la psicología?

Aquí tenéis unas líneas que describen muy bien lo que es un Psícologo, la Psicología, etc.

Este texto pertenece al Psicólo Clínico Joaquín Pastor Sirera, de la Clínica de Psicología y Salud (Xàtiva, Valencia)

¿Qué es la psicología?

La psicología es el estudio científico del comportamiento humano, entendido no sólo como lo que un organismo hace, sino también en qué contexto lo hace y a qué niveles; la psicología estudia el comportamiento como interacción con un ambiente y no sólo como actividad, tratando de explicar por qué unas personas actúan de una manera y otras de otra distinta, pero también desarrollando métodos efectivos acerca de cómo pueden cambiar las personas su comportamiento si lo desean, ayudándoles a reducir el sufrimiento, a aprender habilidades nuevas, y a conocerse mejor a sí mismos.


¿Qué es el comportamiento humano?

El comportamiento humano es todo aquello que hacemos, voluntaria o involuntariamente, y que tiene efectos sobre nuestra salud, el ambiente o contexto en que vivimos, las personas que nos rodean, y que constituye un factor determinante de nuestra calidad de vida, y del ajuste emocional a nuestro medio. Cuando se habla de comportamiento o de conducta, no sólo estamos hablando de lo que es conducta observable, (hablar, escribir, caminar, etc.) sino también de nuestros pensamientos, creencias, deseos, etc. (que denominamos cogniciones o conducta cognitiva) y también lo que hace nuestro organismo y nosotros sentimos subjetiva y emocionalmente (ponerse nervioso, activar o deprimir las defensas del organismo, temblar, tensar los músculos, revolver el estómago, notar dolor, fatigarse, etc.)


¿Qué es un psicólogo?

Un psicólogo es un experto en comportamiento humano, un profesional de las leyes del aprendizaje y del apoyo emocional científicamente fundamentado que asesora a personas, familias e instituciones sobre los modos de cambiar comportamientos inadecuados o que producen sufrimiento y dolor , por medio de estrategias y técnicas de tratamiento que están contrastadas por la investigación y son útiles cuando las aplica un clínico hábil. El psicólogo está obligado, por normativa profesional, a un comportamiento ético en la práctica de su profesión (véase código deontológico del psicólogo ).


¿Cuándo es necesario buscar ayuda psicológica ?

En general, todo el mundo pasa por momentos difíciles en su vida, que está sometida a procesos de desarrollo, aprendizaje, crecimiento, adaptación y evolución continua. Algunos problemas pasan con el tiempo; otros problemas pueden ser solucionados hablando con amigos y familiares; utilizando otros recursos y nuestra propia creatividad y habilidad en la solución de conflictos y problemas. Sin embargo, muchas veces los problemas continúan y persisten a pesar de todo el esfuerzo que se haya hecho para solucionarlos. Esto se debe a que pueden ser particularmente difíciles, profundos o complejos y no podemos manejarlos sin el apoyo de un profesional porque el problema nos desborda y no sabemos qué hacer. En ese momento los servicios de ayuda psicológica profesional pueden ser útiles en el proceso de adquirir nuevas alternativas, nuevas perspectivas, y podría ayudar a aprender nuevos recursos y habilidades para afrontar la situación de una manera diferente.

La orientación y terapia individual puede ser particularmente útil cuando:

Cuando se está pasando por un proceso de cambio en la vida, por ejemplo: la pérdida de un ser querido, divorcio-separación, una enfermedad o problemas de relaciones interpersonales, etc.

Cuando se tienen preocupaciones con la identidad sexual o cuando hay problemas con la orientación sexual.

Cuando existen preocupaciones y problemas que provocan dolor emocional, como depresión, adicciones, pobre imagen de sí mismo/a, trastornos en la alimentación, problemas de ansiedad, dificultad en la toma de decisiones, etc.

Cuando se ha seguido un tratamiento con psicofármacos y los problemas persisten, se han agravado, o no se percibe efectividad por medio de estos tratamientos.

La orientación y terapia familiar y de pareja puede ser útil cuando:

Cuando hay problemas con uno de los miembros de la familia y esto está afectando a todos, por ejemplo: problemas infantiles y de adolescentes, depresión de un familiar, adicciones, esquizofrenia, etc. Problemas en la pareja, como celos, discusiones, dificultades en la comunicación, insatisfacción en las relaciones sexuales, etc.


¿Cómo puedo saber si me puede ayudar un psicólogo?

La psicoterapia es un proceso complejo, pero sustancialmente podemos definirla como una relación de ayuda donde se crea una ambiente colaborativo y de confianza entre el terapeuta y el cliente, enfocado a la solución de los problemas emocionales, en que se dirige y estimula el cambio de comportamientos, pensamientos y emociones, a través del aprendizaje y práctica de diversas técnicas y procedimientos clínicos basados en la investigación científica.

A grandes rasgos, podemos decir que un buen psicólogo debe poseer dos tipos de cualidades:

CUALIDADES HUMANAS: capacidad de empatía, de escucha, de acogida del sufrimiento, de transmitir confianza, de uso clínico del lenguaje, etc.

CUALIFICACIONES TECNICAS : conocimientos teóricos y técnicos de psicopatología, de modelos de comportamiento humano, de aplicación práctica de instrumentos psicológicos, capacidades de dirigir y diseñar tratamientos efectivos, etc. Tras el primer encuentro con el profesional se puede saber con cierta seguridad si puede ser de ayuda. Lo primero que hay que valorar es si uno se siente confiado/a con él/ella. Desde luego, esto no significa que tenga que convertirse en un amigo ni en una especie de confidente; esto no sería una relación profesional, pero es fundamental sentirse respetado en su individualidad y sus opiniones. Es importante confiar en el terapeuta, puesto que de no ser así, se puede tender a ocultar información importante, no implicarse lo suficiente en el proceso o abandonar prematuramente el tratamiento.


¿Qué tengo que preguntar al psicólogo?

Cuando una persona accede a tratamiento psicológico, no se limita a pedir ayuda, sino que está adquiriendo y se tiene derecho a un servicio profesional de calidad, regulado en las leyes sanitarias y de consumidores(también en el ámbito público, puesto que se están pagando cotizaciones a la S.S. e impuestos). Por eso conviene estar bien informado de una serie de cuestiones formales y de procedimiento.

No tema preguntar al psicólogo sobre los siguientes temas, tal y como lo haría a cualquier otro profesional que le prestase cualquier tipo de servicio:

  • Tipo de terapia y efectividad de la misma, duración aproximada, etc.
  • Experiencia y formación del psicólogo, especialización, número de colegiado, etc.(*)
  • Honorarios y forma de pago. -Periodicidad de las sesiones y duración de las mismas.
  • Confidencialidad y normas deontológicas.

(*)Todavía existe bastante confusión sobre la competencia y formación de base de un psicólogo clínico. En España, a diferencia de otros países, el único requisito legal para ejercer profesionalmente es poseer el título de licenciado en psicología y estar colegiado. En otros países de nuestro entorno, como Inglaterra, Alemania o Italia, se exige una formación supervisada específica en psicoterapia. Es recomendable que un psicólogo clínico tenga experiencia clínica postuniversitaria y que tenga también formación y entrenamiento adicional en psicología clínica científica. Aunque es recomendable la posesión del Título de Especialista en Psicología Clínica , esto no supone una garantía absoluta, tal y como está planteado actualmente el acceso al título. Por tanto, fijémonos en la confianza y profesionalidad que nos trasmite el profesional. Hay algunos signos de alarma que pueden indicarnos que no estamos ante el profesional adecuado.


¿Qué debo esperar de las primeras visitas?

En la primera visita se produce la toma de contacto con el profesional , que va a permitir al clínico conocer el problema y empezar a valorarlo con el objetivo de formular una hipótesis sobre sus causas y sus posibles vías de solución. El psicólogo le preguntará diversos datos sobre su vida, relaciones, trabajo, etc. que tengan que ver con el problema, y tratará de recoger mayor información a través de cuestionarios, autoregistros (formularios en que el cliente observa su propia conducta, sus emociones y pensamientos) y otros métodos de evaluación.

Es importante tratar de ser lo mas sincero y objetivo posible, esforzarse en hacerse comprender. El psicólogo irá haciendo resúmenes de la información que se le da, y a partir de estos datos diseñará las estrategias a seguir, explicando claramente la naturaleza del problema y la efectividad de los tratamientos que se van a utilizar.

Hay que destacar que la psicoterapia no consiste en únicamente hablar, sino en aprender formas efectivas de afrontar los problemas que deben ponerse en práctica entre sesiones. El clínico dirige técnica y humanamente este proceso, pero es el cliente el que lo aplica a su propia vida.


¿Qué debo esperar del curso de la terapia?

Es en esta fase en la que el psicólogo enseña al cliente estrategias concretas para afrontar los problemas y superarlos, en función del tipo de problema y la evaluación realizada. Se trata de un trabajo progresivo de aprendizaje paso a paso en que la persona empieza a aplicar a su vida cotidiana lo que aprende en las sesiones, aunque puede ser necesaria una ayuda directa en situaciones especiales. También puede ser necesario contar con la colaboración de alguna persona próxima al cliente, como la pareja o algún familiar, siempre con el permiso expreso del cliente. Es muy importante el esfuerzo personal y la dedicación de tiempo al trabajo terapéutico para que éste sea efectivo. Un tratamiento psicológico, aunque puede ser muy variable, suele durar entre 2 y 10 meses. Cuando la persona empieza a aplicar con destreza aquello que ha aprendido en diversas situaciones, y el problema va desvaneciéndose, el psicólogo empezará a distanciar progresivamente las citas. El objetivo de todo tratamiento psicológico es que la persona se convierta en su propio terapeuta y sea capaz de afrontar los problemas con éxito sin necesitar el apoyo de nadie, creando confianza en uno mismo y seguridad. Esta fase de seguimiento es útil para que la persona compruebe por sí misma que puede superar los problemas, y para resolver dudas sobre el futuro, previniendo posibles situaciones problemáticas y cómo afrontarlas. Aquí termina el tratamiento, pero el aprendizaje continúa, porque siempre van a haber oportunidades de practicar lo aprendido, y seguir madurando con la experiencia.


¿Qué diferencia hay entre un psicólogo y un psiquiatra?

Un psiquiatra es un médico, y por lo tanto tiene una formación y una visión biomédica de los problemas emocionales, que es distinta a la que tiene un psicólogo. Por desgracia, y a pesar de la evidencia científica disponible, la psiquiatría actual sigue defendiendo un reduccionismo extremo de los problemas de la vida a meros procesos biológicos que acompañan a los síntomas y dificultades de las personas, y a veces tiende a verlos como la causa casi exclusiva de los mismos o bien como enfermedades del cerebro. Consecuentemente con ello, la estrategia principal de tratamiento que utiliza son los fármacos, que utilizados de forma racional y justificada (es decir, en enfermedades con indicaciones expresas: esquizofrenia,psicosis maníaco-depresivas, epilepsia, etc.) , pueden aliviar el sufrimiento en gran medida y por ello, hay que tener en cuenta sus posibilidades. Pero, en la mayoría de problemas emocionales y de conducta (ansiedad, depresión, bulimia etc), tienen un grave inconveniente: la persona que los toma no aprende absolutamente nada que le ayude a afrontarlos (a menos que reciba un tratamiento psicológico) , por lo que no es infrecuente que haya recaídas al abandonar las pastillas, lo que sucederá tarde o temprano, en muchas ocasiones por los efectos secundarios o porque no hay ningún efecto positivo (atribuible al fármaco) tras meses o años de tomarlas. Muchos psiquiatras abogan por los tratamientos combinados psicológico-farmacológico, lo que puede ser útil en ocasiones, pero en muchas otras el fármaco interfiere en la recuperación de la persona impidiendo que el tratamiento psicológico funcione, por lo que su función muchas veces consiste en retirar progresivamente los fármacos y dejar que el psicólogo haga su trabajo.


¿Todas las psicoterapias funcionan igual?

Rotundamente: NO.

La psicoterapia es un área de conocimiento muy amplia y compleja (algunos autores han llegado a contar hasta 400 tipos diferentes de psicoterapia), sin embargo, no existen pruebas científicas de la efectividad de la mayoría de ellas. Ante esta confusión de enfoques (muchos de ellos basados en el misticismo, el esoterismo y la mera especulación) diversas organizaciones profesionales y sanitarias ( como la American Psychological Association , la Organización Mundial de la Salud o el National Health Service británico) han publicado diversos informes para orientar a usuarios, profesionales y compañías aseguradoras de los tipos de tratamientos psicológicos efectivos que realmente ayudan a las personas con problemas, así como de los tratamientos de elección para diversos trastornos psicológicos. Las principales conclusiones de la investigación apuntan a que el tratamiento más efectivo en la mayoría de casos es la terapia cognitivo-conductual, y existe evidencia de que ciertos tipos de terapias interpersonales, y las psicoterapias breves (cuyos componentes terapéuticos principales son cognitivo-conductuales en esencia) también son útiles en algunos problemas. En España la desinformación sobre este tema es muy importante (incluso entre los propios psicólogos) y la administración tampoco parece hacerse cargo de esta cuestión, salvo una tímida reforma del catálogo de prestaciones sanitarias de la seguridad social que se hizo en 1995 en que se excluye expresamente el psicoanálisis y la hipnosis de las prestaciones a cargo de la sanidad pública, aunque este decreto es demasiado ambiguo para poder ser aplicado en la práctica. En el ámbito privado, es un derecho y un deber del usuario el informarse de la capacitación y enfoque terapéutico del profesional al que se acude, huyendo de esoterismos y misticismo, porque es su bienestar y calidad de vida lo que está en juego. (véase artículo)

LECTURAS RECOMENDADAS

AMIGO, I., PEREZ, M. (Eds.) (2003): Guía de Tratamientos Psicológicos Eficaces. (3 vols.) Pirámide.

EYSENCK, H.J. (1977): Psicología: Hechos y palabrería. Alianza Editorial.

FROJAN, M.X., SANTACREU, J. (1999): Qué es un tratamiento psicológico. Biblioteca Nueva.

LABRADOR, F.J., ECHEBURUA, E., BECOÑA, E. (2000): Guía para la elección de tratamientos psicológicos efectivos. Hacia una nueva psicología clínica. Dykinson Psicología.

SEVILLA, J. y PASTOR, C. (1991): ¿Podría ayudarme un psicólogo?. Valencia, Centro Terapia de Conducta.